El psiquiatra Enrique García Bernardo alerta de que móviles y redes sociales no son inocuos para niños y adolescentes: están diseñados para generar dependencia, de manera similar a las drogas, y alteran un cerebro aún en desarrollo.
El doctor García, colaborador en un profundo estudio científico, relaciona el uso masivo de plataformas e internet con el aumento de ansiedad, depresión, trastornos alimentarios, autolesiones y suicidio.
También lleva a problemas de autoestima y de autoimagen, especialmente en niñas, muy expuestas a la comparación y la búsqueda de aprobación.
Advierte de que el problema no es solo el tiempo de pantalla, sino todo lo que sustituye: dormir, convivir, jugar, hacer deporte o construir una identidad sana.
Por eso defiende límites claros, prevención desde familias y colegios, regulación de plataformas y retrasar el acceso al móvil hasta, al menos, los 16 años.
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