Luisa comparte su experiencia como madre y pareja de personas con autismo diagnosticado de forma tardía, porque las señales se confundieron con otros diagnósticos de salud mental.
Explica que la neurodivergencia implica un cerebro que funciona de forma distinta, como en el autismo o el TDAH. En el autismo “de alto funcionamiento”, la persona puede parecer adaptada, pero hace un gran esfuerzo interno por encajar, lo que genera desgaste, ansiedad y baja autoestima.
A su hijo, entender con más de 20 años lo que le pasaba le dio alivio, le ayudó a conocerse mejor y a adaptar su vida a lo que su cerebro necesitaba.
Luisa destaca la importancia de un entorno que reduzca estímulos y evite juicios. Como madre, ha aprendido a escuchar más, a no dar soluciones y no tomarse las reacciones como algo personal.
Más información sobre el autismo en:
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